jueves, 16 de febrero de 2012

Papá no podía esperar


Este es el titular de una noticia que he leído esta mañana. Una foto de Mark Aulger un enfermo terminal abrazado a su hija recién nacida ha llamado rápidamente mi atención. La historia me ha dejado tocado el resto del día.


Mark estaba muy enfermo. Un cáncer de colon le consumía, y su esperanza de vida se limitaba a unos pocos días. Su obsesión era poder llegar a tiempo de ver a su hija que estaba a punto de nacer. A su mujer, Diana, le quedaban aún 15 días de gestación. Una mujer valiente que con cuatro hijos de 7, 10, 13 y 15 años decidió adelantar el parto para que Mark pudiese conocer a su hija Savannah.


Savannah nació y los primeros brazos que pudo sentir fueron los de su padre. Mark falleció al de pocos días.
Una historia en la que la vida se mezcla con la muerte. La tristeza con la esperanza. Seguro que Mark era un gran hombre. La pequeña Savannah ha podido sentir el calor de su Padre durante unos días. Ella, ahora, es la alegría que ayudará a su familia a superar estos momentos tan difíciles.

Aprovechemos cada minuto de la vida. Hay muchos abrazos que dar y recibir.






1 comentario:

  1. Qué historia tan bonita a pesar de su vertiente trágica. Me ha impactado mucho!

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